En febrero y octubre de 2025, la economía de República Dominicana registró su menor expansión, según el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) del Banco Central. Ese año acumuló un crecimiento modesto de 2.1%, lejos de proyecciones previas que superaban el 5% anual en años anteriores.
Detalles del bajo desempeño en febrero y octubre
Febrero y octubre destacaron negativamente: febrero con solo 0.7% y octubre con un mínimo de 0.2%. El huracán Melissa azotó el país en octubre, interrumpiendo actividades clave como agricultura y turismo, sectores vitales que representan cerca del 15% del PIB dominicano según datos históricos del BCRD. En contraste, febrero no tuvo eventos externos claros, pero reflejó una desaceleración general por inflación persistente y menor demanda interna.
Contrastes mensuales y tendencias anuales
Los picos de crecimiento opuestos a febrero y octubre
Marzo impulsó un 5.4%, impulsado por inversión pública post-navidad, mientras noviembre avanzó 3.2% gracias a remesas récord de $10 mil millones, un 8% más que en 2024. Enero y diciembre cerraron con 2.3% cada uno. El resto del año se mantuvo bajo el 3%, señalando un ritmo contenido amid tensiones globales como guerras y alzas en precios de combustibles.
- Enero: 2.3% – Inicio estable.
- Marzo: 5.4% – Máximo anual.
- Noviembre: 3.2% – Recuperación final.
- Diciembre: 2.3% – Cierre moderado.
Impacto del huracán Melissa en octubre
El huracán Melissa, categoría 3, causó daños por $500 millones según estimaciones preliminares del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), afectando el norte y este del país. Expertos del BCRD vinculan esto directamente al bajón de febrero y octubre, comparándolo con huracanes previos como Fiona en 2022, que restó 0.5 puntos al PIB.
El BCRD destaca que la demanda interna y políticas monetarias sostuvieron el año, pese a estos tropiezos en febrero y octubre. Organismos como el Banco Mundial proyectan optimismo con 4.5% para 2026, superior al 4% base local, citando inversión pública y menor inflación.
Este patrón en febrero y octubre subraya la vulnerabilidad climática de la economía dominicana, que depende en un 70% de servicios y exportaciones. Analistas locales advierten cautela ante fenómenos extremos recurrentes, mientras el BCRD enfatiza debate técnico para decisiones informadas. En 2025, febrero y octubre marcaron la debilidad, pero el panorama 2026 apunta a recuperación si se mitigan riesgos externos.

