En un caso que trasciende el mundo tecnológico, 26 empleados y exempleados de Meta han presentado una demanda federal acusando a la empresa de utilizar IA discriminatoria en despidos mediante un sistema interno llamado Metamate. El sistema, según los demandantes, seleccionó desproporcionadamente trabajadores que se ausentaron por licencias médicas, embarazo o cuidado familiar, afectando al 10% de la plantilla global.
La IA discriminatoria en despidos se basaba en métricas de productividad y consumo de tokens de IA, datos que empleados en licencia no pueden acumular. Según la querella, el sistema penalizó automáticamente a quienes ejercieron su derecho legal a licencias protegidas, ignorando su situación y generando una selección injusta.
El impacto en la plantilla de Meta
En mayo de 2026, Meta ejecutó una ronda de despidos que afectó aproximadamente 8.000 empleados, equivalente al 10% de su fuerza laboral. Todos los 26 demandantes habían solicitado o recibido licencias protegidas en los 24 meses anteriores, lo que refuerza la acusación de IA discriminatoria en despidos.
Meta niega el uso de IA en decisiones de despido
Un portavoz de Meta negó las acusaciones ante CNBC, afirmando que “las personas tomaron y siguen tomando las decisiones organizativas, no la IA”. La compañía insiste que las decisiones fueron humanas, aunque el sistema Metamate fue utilizado como herramienta de apoyo en la evaluación del rendimiento.
Creciente preocupación sobre IA en contratación y despido
Este caso pone en el foco público la creciente inquietud sobre el uso de IA discriminatoria en despidos y su impacto en la equidad laboral. Expertos advierten que herramientas basadas en datos de productividad pueden generar sesgos sistémicos si no se corrigen con criterios de protección laboral.
La demanda busca que Meta revise sus procesos y compensa a los afectados por IA discriminatoria en despidos. El tribunal federal del norte de California evaluará si el uso de Metamate violó leyes de protección laboral.
El caso de Meta representa un nuevo hito en la disputa entre tecnología y derechos laborales, donde la IA discriminatoria en despidos podría redefinir estándares de contratación y despido en la industria global.
