El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó a Canadá de perjudicar deliberadamente a empresas estadounidenses y calificó al Gobierno canadiense como el más difícil e intransigente con el que ha negociado. A través de su red Truth Social, Trump afirmó que Canadá ha perjudicado durante décadas a Estados Unidos mediante elevados aranceles y aseguró que ha impuesto tarifas de hasta un 400 % a productos de agricultores estadounidenses.
Trump sostuvo que Canadá ha llevado a la quiebra a muchas empresas estadounidenses magníficas, sin presentar detalles que respalden esa afirmación. Los nuevos ataques de Trump contra Canadá se producen después de que Washington impusiera aranceles del 50 % a unos 20.000 millones de dólares en productos canadienses, tras el fracaso de las negociaciones entre ambos gobiernos.
Consecuencias de la guerra comercial
Trump también acusó a Ottawa de haber bloqueado durante años la certificación de aviones Gulfstream y aseguró que Canadá buscaba favorecer a un competidor nacional para controlar el mercado. El presidente estadounidense afirmó que Estados Unidos ha perdido, en promedio, 60.000 millones de dólares anuales durante la última década en su relación comercial con Canadá.
Las represalias canadienses están previstas para comenzar el 8 de septiembre, mientras Trump ha amenazado con elevar al 50 % los aranceles sobre vehículos, piezas y acero procedentes de Canadá a partir del 1 de enero de 2027. El Gobierno de Canadá ha rechazado las acusaciones de Washington y ha defendido sus políticas comerciales como medidas destinadas a proteger los intereses económicos nacionales.
La disputa también ha adquirido un componente político, ya que Trump ha utilizado en reiteradas ocasiones la expresión estado 51 para referirse a Canadá, una idea que ha sido rechazada tanto por el Gobierno canadiense como por amplios sectores de la población del país. Las declaraciones han contribuido a aumentar la tensión diplomática entre Washington y Ottawa.
Canadá y Estados Unidos enfrentan el desafío de evitar que la disputa comercial termine afectando una relación económica construida durante décadas. Por ahora, las declaraciones de Trump y las respuestas de Ottawa apuntan a una etapa de mayor confrontación, con los aranceles como principal herramienta de presión entre ambos gobiernos.
Créditos de la fuente: Economia
