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Educacion adaptada a las vocaciones productivas

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Educacion adaptada a las vocaciones productivas
Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial.

El ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, planteó la necesidad de adaptar el sistema educativo dominicano a las vocaciones productivas de cada provincia. De Camps sostuvo que la formación vinculada al campo debe desarrollarse desde las primeras etapas mediante conocimientos de ciencias, matemáticas, tecnología, sostenibilidad, medioambiente y producción de alimentos. „Las vocaciones productivas varían entre las regiones y provincias“, afirmó el funcionario.

El planteamiento fue expuesto durante el XXVIII Encuentro de Líderes del Sector Agropecuario, organizado por la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD). De Camps participó en el panel „Formación del Capital Humano para la Agropecuaria y la Agroindustria Nacionales“. El ministro informó que actualmente existe formación vinculada con la agropecuaria y la agroindustria en 17 regionales, 44 distritos educativos y 51 politécnicos, con una matrícula de 2,610 estudiantes.

Desarrollo de la educación agropecuaria

De Camps consideró que el reto no consiste únicamente en aumentar la cantidad de estudiantes, sino en determinar dónde debe crecer la oferta educativa, qué títulos requiere cada territorio, qué competencias necesitan los docentes y cuáles talleres y laboratorios son necesarios para conectar la formación con las cadenas productivas. En esa dirección, indicó que el Ministerio de Educación trabaja en la actualización de la oferta curricular de la familia profesional agropecuaria y en una cartera de títulos que responda a las nuevas necesidades de producción y transformación.

El funcionario también planteó que la relación entre educación y producción debe ser anticipatoria, de manera que el país pueda identificar desde ahora las capacidades que necesitará el sector agropecuario dentro de cinco o diez años. „La cultura agropecuaria empieza desde antes: con ciencias, matemáticas, educación medioambiental, sostenibilidad, conocimiento del territorio, tecnología, emprendimiento y comprensión del valor que tienen la producción y los alimentos para la vida de una sociedad“, expresó.

La educación técnico-profesional

De Camps sostuvo además que la Educación Técnico-Profesional debe ser entendida como una trayectoria legítima y exigente que puede conducir a la continuidad educativa, el emprendimiento y el desarrollo profesional. La propuesta coloca la conexión entre las aulas y las necesidades productivas de cada territorio como uno de los desafíos para la formación del capital humano que requerirá el agro dominicano en los próximos años.

Créditos de la fuente: n.com.do