La crisis de la salud visual en América Latina es un tema urgente que requiere atención inmediata, y Mariano Belén, presidente de la Asociación Dominicana de Optometría (ASODOP), será uno de los principales voceros de este problema en el Foro Franja Visual de Bogotá, Colombia. La crisis de la salud visual no es solo un desafío médico, sino un obstáculo social que limita el desarrollo económico y la calidad de vida de millones de personas en la región. Durante los días 9 y 10 de julio, Belén expondrá sobre la crisis de la salud visual, destacando cómo la falta de cobertura adecuada y la escasez de profesionales especializados afectan gravemente a las poblaciones vulnerables.
¿Qué revela la crisis de la salud visual en América Latina?
Los datos sobre la crisis de la salud visual son contundentes: se estima que 50% de los casos de ceguera y disminución de agudeza visual en la región tienen cobertura insuficiente, mientras que la cobertura promedio de salud visual es apenas 53%. La crisis de la salud visual se manifiesta principalmente por errores refractivos no corregidos (18%), cataratas (39%), glaucoma (10%) y degeneración macular (7%). Estas cifras evidencian que la crisis de la salud visual es un problema de pobreza y desigualdad en el acceso a servicios oftalmológicos de calidad.
Causas principales de la crisis de la salud visual
- Falta de integración formal de la optometría en sistemas nacionales de salud.
- Escasez y mala distribución de personal especializado, sobre todo en zonas rurales.
- Prevalencia alta de errores refractivos no corregidos y aumento proyectado de miopía.
- Obstáculos regulatorios y falta de colegios profesionales con leyes limitadas.
La participación de Mariano Belén en el foro representa un esfuerzo clave para visibilizar la crisis de la salud visual y promover alianzas público-privadas, investigación y estrategias de prevención. La crisis de la salud visual también se relaciona con la edad avanzada del mundo, ya que el envejecimiento poblacional incrementará la demanda de servicios de visión para 2050.
El impacto económico de la crisis de la salud visual
La crisis de la salud visual tiene un impacto económico devastador: se estima que la pérdida anual de PIB en América Latina y el Caribe por ceguera y disminución de agudeza visual es considerable. La crisis de la salud visual no solo afecta la salud individual, sino que limita el potencial productivo de la región. La crisis de la salud visual exige una inversión urgente en personal sanitario, infraestructura y eliminación de barreras de acceso a servicios de calidad.
En conclusión, la crisis de la salud visual es un problema que trasciende fronteras y requiere una respuesta coordinada de gobiernos, gremios y organizaciones internacionales. La crisis de la salud visual no puede ser ignorada, ya que su solución es esencial para el desarrollo sostenible de América Latina. La crisis de la salud visual debe ser priorizada en las agendas de salud pública para garantizar que nadie quede sin acceso a atención visual adecuada.

