|Irán ha reimpuesto un control estricto sobre el estrecho de Ormuz, apenas un día después de anunciar su reapertura. Esta medida responde directamente al bloqueo mantenido por Estados Unidos contra los puertos iraníes, según declaraciones oficiales desde Teherán. El anuncio, emitido este sábado, subraya la volatilidad en esta ruta marítima clave para el comercio global de crudo.
Contexto de la decisión iraní
El control estricto implica inspecciones rigurosas a buques que transitan por el estrecho, una zona por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial, unos 21 millones de barriles diarios según datos de la Agencia Internacional de Energía de 2025. Históricamente, Irán ha utilizado esta vía para presionar en momentos de tensión, como en 2019 cuando capturó petroleros extranjeros.
Impacto económico y geopolítico del control estricto
Antecedentes de tensiones
Desde la imposición de sanciones estadounidenses en 2018, bajo la administración Trump, Irán ha alternado cierres parciales y reaperturas en el estrecho de Ormuz. Expertos de la ONU advierten que un cierre total podría elevar los precios del petróleo hasta un 30%, afectando economías dependientes como la de República Dominicana, que importa el 90% de su combustible. En 2023, un incidente similar disparó los fletes marítimos un 50%.
- Volumen de crudo: 21 millones de barriles/día (EIA, 2025).
- Países afectados: China, India, Japón y Europa reciben el grueso del suministro.
- Respuesta de EE.UU.: Aumento de patrullas navales en el Golfo Pérsico.
Declaraciones oficiales y reacciones
Autoridades iraníes afirman: ‘El control estricto garantiza nuestra soberanía ante agresiones externas’.
El Departamento de Estado de EE.UU. califica la movida como ‘provocativa’, mientras la Unión Europea urge diálogo. Analistas como los del Consejo de Relaciones Exteriores destacan que este control estricto podría escalar a confrontaciones directas, recordando el ataque a buques en 2019 que involucró a Irán.
En República Dominicana, el Ministerio de Industria y Comercio monitorea precios locales de combustibles, ya que interrupciones en Ormuz han elevado costos en un 15% en episodios previos. Este control estricto no solo tensiona relaciones bilaterales, sino que redefine dinámicas energéticas globales.
El control estricto en el estrecho de Ormuz persiste como herramienta estratégica, con Irán defendiendo su posición ante presiones externas. Monitoreamos evoluciones para informar impactos precisos en la región caribeña.

