La baja en combustibles anunciada por el Gobierno dominicano no refleja la realidad del mercado global, sino que es una baja en combustibles motivada por una decisión política y fiscal. Según la economista Edita Rodríguez, esta baja en combustibles tiene el objetivo de amortiguar el impacto sobre los consumidores, aunque los precios internacionales de los combustibles refinados han experimentado aumentos significativos.
Rodríguez explica que la baja en combustibles entre RD$3.00 y RD$5.00 por galón, aplicada entre el 4 y 10 de julio de 2026, es una baja en combustibles de carácter político. Contrario a lo que sugiere esta baja en combustibles local, los precios internacionales de los combustibles refinados han aumentado.
El costo real de la baja en combustibles
El conflicto geopolítico en Medio Oriente ha disparado el «Crack Spread» o margen de refinación. El margen del gasoil subió un 68% (de US37.29 a US62.64 por barril), mientras que el de la gasolina se disparó más de un 111% (de US24.67 a US52.19) en solo cuatro meses. La baja en combustibles local es mínima comparada con esta volatilidad externa.
«El consumidor pagará menos, pero el costo no desaparece; simplemente es trasladado al Estado», explica el análisis. La baja en combustibles representa apenas entre un 0.9% y 1.6% del precio final, mientras los márgenes internacionales crecieron entre 68% y 111%.
Impacto social y sostenibilidad de la baja en combustibles
Rodríguez valora que mantener congelado el precio del GLP en RD$137.20 es la medida de mayor impacto social. Sin embargo, esta política acentúa la presión sobre las finanzas públicas. La baja en combustibles contribuye a contener la inflación y protege el poder adquisitivo, pero su sostenibilidad financiera es cuestionada debido al uso de cientos de millones de pesos semanales.
La economista cuestiona si es viable continuar con esta baja en combustibles si las condiciones internacionales no mejoran, ya que representa un desafío para el equilibrio de las cuentas del Estado. En resumen, la baja en combustibles fue decisión política, no realidad de mercado.

