150 hospitales de la Red Pública de Salud podrían avanzar hacia un modelo de mayor autonomía administrativa y financiera en un plazo de uno a dos años, según la proyección del director ejecutivo del Servicio Nacional de Salud, doctor Julio Landrón. La meta forma parte de una estrategia que busca modernizar la gestión hospitalaria y hacerla más eficiente.
El anuncio se apoya en un plan piloto de desconcentración administrativa y financiera que ya fue puesto en marcha por el SNS, en coordinación con la Dirección General de Contabilidad Gubernamental. La iniciativa arrancará entre 2026 y 2027 e incluirá 22 hospitales y el Servicio Regional de Salud Ozama, que servirán como base para medir resultados antes de ampliar el modelo.
150 hospitales y una nueva gestión
La propuesta apunta a que los centros con capacidad gerencial y financiera puedan manejar con mayor autonomía sus procesos internos, siempre bajo supervisión técnica. En la práctica, esto permitiría agilizar compras, trámites administrativos y decisiones operativas, uno de los reclamos más frecuentes dentro del sistema público.
En el sector salud, la autonomía hospitalaria suele asociarse con mejores tiempos de respuesta, mayor control del gasto y más transparencia en el uso de los recursos. Sin embargo, su éxito depende de supervisión, personal capacitado y reglas claras para evitar desigualdades entre centros con distintas capacidades de gestión.
150 hospitales: el alcance del plan piloto
El plan piloto con 22 hospitales será decisivo para saber si el modelo puede escalarse hasta alcanzar los 150 hospitales proyectados. Ese proceso deberá mostrar si la desconcentración administrativa realmente mejora la eficiencia sin debilitar el control público ni la rendición de cuentas.
- 22 hospitales entrarán primero en la fase piloto.
- El Servicio Regional de Salud Ozama también será parte del ensayo.
- La meta es ampliar el esquema a la mayor parte de la red pública.
150 hospitales bajo autonomía financiera
El debate sobre autonomía en hospitales públicos no es nuevo. Diversos sistemas sanitarios de la región han impulsado reformas similares para reducir burocracia y acercar la gestión a las necesidades reales de cada centro. En República Dominicana, el desafío será adaptar ese modelo a una red marcada por brechas de infraestructura, recursos humanos y capacidad administrativa.
“El objetivo es fortalecer la autonomía, la eficiencia y la transparencia en la Red Pública de Salud”, según la línea de trabajo anunciada por el SNS.
Si el piloto arroja resultados positivos, los 150 hospitales podrían avanzar en los próximos dos años hacia un esquema más flexible de administración. El impacto dependerá de que la reforma se traduzca en mejor servicio para pacientes, mayor control interno y uso más racional de los fondos públicos en toda la red hospitalaria.
